Derechos Humanos / Anuario 2015

DERECHOS HUMANOS ANUARIO 2015 69 Considero que el trabajar desde mejorar las bases sociales, económicas y culturales (incluyendo los derechos ecológicos) va a permitir establecer una base de igualdad entre la población. Por ende al minimizar estas brechas económicas, sociales y culturales podremos identificar con mayor facilidad la trata de personas. Mónica Salazar: Totalmente de acuerdo, pero considero que sí es ne- cesario seguir la lucha contra la trata de personas, lo interesante sería voltear la pirámide y efectivamente enfocar esfuerzos a erradicar la tra- ta. Se ha establecido que la trata es la base de la pirámide, a través de cifras escandalosas y poco comprobables, sin embargo considero que la base piramidal debería ser la explotación y ausencia de derechos elementales. Esto provocaría que la trata de personas fuera tan específi- ca y concreta que quizá encabezaría esa pirámide. Al tomar la trata de personas como base, estamos limitando las consecuen- cias de las causas de estas prácticas estructurales na- turalizadas y ahora criminalizadas, pero no les estamos dando solución real y concreta. El poder minimizar las consecuencias nos permitiría evidenciar la trata de per- sonas y no seguir buscando la aguja en el pajar. Martín Juárez: Has planteado que una manera de conti- nuar la lucha para combatir la trata de personas es pro- curar y defender los derechos económicos, sociales y culturales de las personas, ¿esto qué implica para las organizaciones de la sociedad civil y las universidades? Mónica Salazar: Considero que el trabajar desde mejo- rar las bases sociales, económicas y culturales (incluyendo los derechos ecológicos) va a permitir establecer una base de igualdad entre la población. Por ende, al minimizar estas brechas económicas, sociales y culturales podremos identificar con mayor facilidad la trata de personas. No seguir discutiendo si la prostitución es trata o si el trabajo agrícola es trata. Si las personas viven en condiciones inhumanas, ¿de dónde pueden partir para discernir que están en riesgo de caer en una situación de trata? Considero que el seguir discutiendo el tema de trata desde la misma base (trabajo sexual es trata) se debe principalmente a que todo ha tenido como eje el marco legal. Que si bien es un referente, no debe- ría de ser el único. Por ejemplo, la relevancia que tomó el tema Tlaxcala fue porque nunca antes se había hablado del enamoramiento como me- dida de enganche de mujeres. ¿Cómo prevenir el amor como elemento de sometimiento? Pero ojo, esto no es sólo para trata, el enamoramiento nos coloca en una condición de mayor vulnerabilidad, sin embargo, el amar a alguien no le permite a esa persona el poder violentar tus de- rechos. En el caso Tlaxcala lo interesante fue y considero que aún es: ¿cómo erradicar la trata de personas si como elemento subjetivo tiene las necesidades de las personas (amor, comida, techo, trabajo, solven- cia económica, etc.)? Es casi imposible, sin embargo lo interesante sería analizar: cómo es que el fenómeno Tlaxcala se amplió hasta el punto de generalizar a toda la población, o cómo es que el término “tratante” erra- dicó el término “padrote”, o qué pasó que indirectamente el concepto “trata” se “comió” a las otras prácticas que socialmente eran aceptadas. Aquí es en donde las Universidades juegan un papel primordial. Si des- de la libertad de cátedra y académica no se analiza esto, y se suma al trabajo que desde varias osc se ha hecho, no encuentro otro espacio en que se podría dar.

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