Derechos Humanos / Anuario 2015
DERECHOS HUMANOS ANUARIO 2015 167 Construir discursos más pertinentes y supe- rar los posicionamientos esencialistas, de los cuales se deriva la concepción falsa de que por el hecho de ser mujeres y “dar” la vida, son automáticamente poseedoras de ciertas capacidades o sensibilidades para entender y cuidar la “naturaleza”. Aunque se han abierto y extendido los estudios de las mujeres hacia diversos contextos, la larga historia en el centrismo del sujeto femenino occidental, muestra la necesidad de que, al menos en la academia, se superen los amarres etnocentristas, sobre todo de ese feminismo anglosajón. Éste es quizá uno de los derroteros más importantes que han conducido a avivar la descolonización del discurso feminista, para centrarlo en las realidades generizadas de aquellas sociedades poscoloniales como las latinoamerica- nas. Sin embargo, aun este discurso requiere de superar el centrismo en el sujeto femenino y apreciar los estudios de las masculinidades como una estrategia para ampliar las fronteras del conocimiento y la acción contra el orden patriarcal de todos los ámbitos. El otro aspecto por superar en el feminismo es el antropocentrismo, sobre todo en el abordaje de la relación de la sociedad generizada con su medio ambiente. Algunas corrientes como el “ecofeminismo” (Shiva, 2007) y otros estudios aislados sobre género y medio ambiente han hecho aportaciones importantes, pero aún no se logran crear corpus epistemológicos, teóricos y metodológicos plenamente consistentes o convincentes sobre cómo la sociedad generizada, desde el patriarcado, debe crear o recrear un medio ambiente amigable, que supere la idea mecanicista y economicista de la naturaleza. Mellor (2007) hace una crítica al respecto partiendo del concepto de homus economicus y sus consecuencias en la distribución de las riquezas y los costos de esta en la naturaleza, el medio ambiente, el empobrecimiento y sus efectos concretos en las mujeres de grupos fragilizados. La crítica en el interior del propio feminismo sobre algunas posi- ciones para abordar los retos del patriarcado en diversos campos de convivencia humana y ambiental, se dirigen sobre todo hacia las pro- puestas ecofeministas. Esta situación, define la necesidad de construir discursos más pertinentes y superar los posicionamientos esencialistas, de los cuales se deriva la concepción falsa de que por el hecho de ser mujeres y “dar” la vida, son automáticamente poseedoras de ciertas capacidades o sensibilidades para entender y cuidar la “naturaleza”. La importancia del discurso de la “descolonización” del feminismo en la comprensión del sujeto indígena Las lecturas discutidas en el contexto del Seminario, muestran las dificulta- des de algunas autoras para hacer sus acercamientos a la compresión del sujeto masculino y femenino indígena. Estas se deben, en gran medida, a las limitantes que ellas mismas expresan sobre cómo matizar las iden- tidades y relaciones de género en función de la etnicidad. Esta categoría también requiere ser flexibilizada y alejada de posicionamientos folclori- zantes o esencialistas. El reto de hoy es que se requiere entender cómo se significa, asume y practica lo indígena en México y Latinoamérica. En este caso se requiere partir de una mirada histórica y desde la sobrevivencia de lo indígena que, de acuerdo a algunos autores
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