Derechos Humanos / Anuario 2015
DERECHOS HUMANOS ANUARIO 2015 43 iniciaron los invasores españoles en términos de cosificación de La Tierra lo continuaron los mexicanos expandiéndola tras la Indepen- dencia y la Revolución, pues como señala Kourí (2015): El ejido de la Revolución nació como proyecto intelectual (entre 1912 y 1915) con la idea de reconstituir, más por necesidad política que por convicción o admiración, las formas y prácticas colectivas de tenencia agrícola y organi- zación social características de las poblaciones autóctonas de México, cuyos orígenes se remontaban a los pueblos coloniales de indios y a través de ellos a los calpullis del mundo indígena prehispánico –prácticas colectivistas que habían pervivido sin mayores trastornos internos hasta que el liberalismo individualista de La Reforma las había conde- nado a morir–. Para restablecer la paz rural tras la caída de Porfirio Díaz no había más remedio que acceder a restituir algo de esos espacios de propiedad y de esa praxis co- munitaria. Para Andrés Molina Enríquez, filósofo del argu- mento, aquello era simplemente una verdad de las nuevas ciencias de la evolución humana –la mayoría de la pobla- ción mexicana no estaba lista todavía para aprovechar las ventajas de la propiedad privada individual–. La restaura- ción comunitaria, pensaba, sería sólo temporal, pero por lo pronto la mejor opción era reconocer que tanto por arraigo cultural como por tradición ancestral la tenencia y el uso colectivo de la tierra eran las formas más auténticamente mexicanas de relacionarse con la propiedad”. 3 Entonces, y a pesar del triunfo de la Revolución, subsistieron y aún más, se agudizaron, formas de tenencia surgidas durante el Porfiriato, en especial una propiedad híbrida: la finca (también conocida como plantación, cafetal, ingenio o trapiche, dependiendo de su ubica- ción y producción). En las fincas (Chassen, 1997:178) se dio continuidad a cuatro fenómenos que caracterizaron las relaciones de trabajo en vísperas de la Revolución: a) la supervivencia de los comuneros; b) la baja formación de la fuerza de trabajo que sólo dependía de su salario, c) la existencia de un esclavismo informal y d) el uso limitado del peón acasillado. Con todo esto se dio conti- nuidad a la explotación del binomio territorio-personas que llega y empeora en nuestros días con la introyección de proyectos políticos, económicos y tecnológicos insaciables que expolian, destruyen, cosifican y enferman La Tierra y vidas humanas. Y aquí quiero subrayar que México está en una importante transi- ción epidemiológica, la cual se caracteriza por un cambio de la alta morbilidad y mortalidad por enfermedades infecciosas hacia una pre- valencia de las enfermedades crónicas no transmisibles. La transición está marcada por el cambio de altas tasas de desnutrición hacia un predomino de enfermedades relacionadas con la dieta y la obesidad 3 Kourí, Emilio. “La invención del ejido”. Revista Nexos . Enero de 2015. http://www.nexos.com.mx/?p=23778 México está en una importante transición epidemiológica, dicha transición se carac- teriza por un cambio de la alta morbilidad y mortalidad por enfermedades infecciosas hacia una prevalencia de las enfermedades crónicas no transmisibles.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTY4MjU3