Derechos Humanos / Anuario 2015
DERECHOS HUMANOS ANUARIO 2015 55 para fundamentar el desarrollo económico del país no sólo en el pre- sente, sino en el futuro. Además, debemos tomar en cuenta –porque es necesario ya tomar en cuenta–, como una consideración esencial de cualquier situación económica del país, el problema del calenta- miento climático. Ningún estudio, ninguna consideración económica puede ser considerada razonablemente seria o rigurosa si no toma en cuenta el calentamiento climático. El nivel de crisis o de estrés hídrico que estamos viviendo en luga- res como la Ciudad de México o en ciertas zonas del país como Gua- najuato, Coahuila, San Luis Potosí, está llevando ya a graves des- equilibrios que pretenden ser resueltos a través de grandes obras de infraestructura que son vistas como buenos negocios, pero no sirven para resolver realmente los problemas de abasto urbano, de abasto popular de agua. Todas estas consideraciones llevan a pensar que el Estado mexi- cano está haciendo una apuesta muy peligrosa en el sentido de que pretenden lograr un crecimiento económico con recursos que no sólo están siendo cada vez más limitados, sino que están en riesgo de desaparecer. Según datos de la propia Comisión Nacional del Agua ( conagua ), cada habitante de la Ciudad de México tendría hipotéticamente dis- ponibles 160 metros cúbicos de agua al año. 160 mil litros de agua parecieran ser suficientes para un habitante de la Ciudad de México a lo largo de un año, pero esto ya es considerando un estrés hídrico muy alto, un estrés hídrico grave. Además, a la disponibilidad cuan- titativa de agua hay que restarle la disponibilidad cualitativa de agua en buenas condiciones o de agua apta para el consumo humano. La propia conagua , en los últimos datos que yo he visto, plantea que el 80% del agua de la Ciudad de México está contaminada, eso quiere decir que sólo el 20% de esos 160 mil litros está disponible realmente para la población de la Ciudad de México, para cada habitante. Quie- re decir que cada habitante de la Ciudad de México tiene no los 160 mil, sino sólo 32 mil litros de agua anualmente. Son este tipo de cuestiones las que nos llevan a pensar que la apuesta que está pidiendo el gobierno mexicano es muy peligrosa y se debe al mecanismo de la desviación de poder. Además de que no se ha eliminado absolutamente el nivel de corrupción en el ma- nejo de los recursos públicos dentro del Estado mexicano, estamos hablando de un coctel o de una tormenta perfecta que puede llevar a un colapso total, tanto ambiental como social en México. Por eso, para nosotros el concepto de desvío de poder es muy poderoso en el sentido de que nos permite explicar muchas conductas del Estado mexicano, tanto en el caso ambiental como en otros casos. Eduardo Morales: Decías que con las políticas de ordenamiento se inician todos estos procesos de acumulación por parte de las empresas y que, además, es una perspectiva propuesta por el pro- pio Estado. Es decir que el propio Estado ordena el territorio de tal forma que permite hacer estas conexiones que tú estás platicando. ¿Cómo afecta esto a la población en su conjunto; a este conjunto
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