Derechos Humanos / Anuario 2015

84 DERECHOS HUMANOS ANUARIO 2015 Los modos de percibir la realidad, la concepción del conocimiento y del acto de conocer, las teorías, las metodologías y las técnicas se encuentran intrincados y están basados en paradigmas. Sostenemo1111s que aunque “el feminismo” como paradigma alternativo, ha estado ligado a la teoría crítica, los feminismos des- coloniales constituyen “otro” paradigma. Por eso conviene tomar dis- tancia de la teoría crítica, sin que ello implique un rechazo total de sus supuestos, ya que desde los propios feminismos descoloniales se aboga por el reconocimiento de una pluralidad de conocimientos, “científicos” y “no científicos”, de cosmovisiones múltiples en el mun- do; lo que Santos (2009) llama el interconocimiento, la capacidad de aprender de otros conocimientos sin olvidar los de uno mismo. Con el fin de dilucidar lo anterior analizaremos las implicaciones de la teoría crítica y de los feminismos descoloniales como paradig- mas; la teoría crítica y su relación con la línea abismal propuesta por Santos; finalmente, los puntos de encuentro entre la teoría crítica y los feminismos descoloniales. Nociones de los paradigmas Un paradigma no sólo define la concepción que se tiene del mun- do, sino que determina lo que percibimos como importante y no im- portante, lo que es razonable y no razonable, lo que es legítimo e ilegítimo en un trabajo de investigación (Kuhn, 2006). A su vez, provee la base para la ac- tividad científica desde las premisas fundamentales, pasando por la definición del problema, los objetivos de investigación, hasta la manera de interpretar los datos, las conclusiones y las recomendaciones, una vez que finaliza la investigación. Entonces, los modos de percibir la realidad, la concepción del conocimiento y del acto de conocer, las teorías, las metodologías y las técnicas se encuentran intrincados y están basados en paradigmas (Balluerka y Vergara, 2002; Krause, 1995; Ratcliffe y González del Valle, 2000). Guba y Lincoln definen al paradigma como “el sistema básico de creencias o visión del mundo que guía al investigador” (2000:113). Los paradigmas están basados en supuestos ontológicos, episte- mológicos y metodológicos; representan una visión del mundo que define la naturaleza del “mundo”, el lugar de nosotros en él y las posibles relaciones con ese mundo y sus partes. Los autores men- cionan cuatro paradigmas que compiten en las investigaciones: el positivismo, el pospositivismo, la teoría crítica y el constructivismo. De manera general, el positivismo supone una realidad aprehen- sible, conformada por leyes y mecanismos naturales inmutables; el binomio investigador-objeto está constituido por entidades indepen- dientes, de tal manera que el investigador puede estudiar al objeto sin influenciarlo o ser influenciado por él; las preguntas y las hipóte- sis se sujetan a una prueba empírica para su verificación. El pospositivismo supone que la realidad existe, pero no puede ser comprendida completa ni perfectamente a causa de los meca- nismos intelectuales humanos que son defectuosos; enfatiza ele- mentos externos de la objetividad, como las tradiciones críticas y la comunidad crítica; se vale de una versión renovada de triangulación

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