Derechos Humanos / Anuario 2015
DERECHOS HUMANOS ANUARIO 2015 95 El concepto de la doble jornada laboral o la triple jornada, acuñado por el feminismo, explicaría cómo el trabajo reproductivo (no reconocido, no pagado), ejecutado principalmente por las mujeres, permite la reprododuccion del trabajo productivo (reconocido y pagado). subdesarrollados a los desarrollados contribuye a un escenario en el que los segundos cuentan con condiciones de vida que les per- mite la posibilidad de redefinir y modificar estos roles en un contexto de bienestar. Mientras que los primeros se ocupan afanosamente por la sobrevivencia, es menester comprender que estas especifici- dades están inmersas en un sistema económico mundial, en el que la desigual distribución del poder económico y político perpetúa las desigualdades y el reforzamiento de un orden económico estratifica- do, de tal modo que conceptos como Centro y Peri- feria o teorías como la de La Dependencia o la Ley de Desarrollo Desigual y Combinado nos muestran su utilidad y vigencia. 8 Además del nivel de análisis sobre países o re- giones, la transferencia de valor que termina consti- tuyéndose en capital se ha problematizado desde el análisis feminista. Silvia Federeci explica en su obra Calibán y la Bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación pri- mitiva , que fundamentalmente desde la cristalización de formas capitalistas de producción y reproducción de la vida, fundada en la propiedad privada, implicó el despojo de tierras de los y las campesinas. Así, la restricción al acceso a los medios de producción fue diferenciada por la profundización del orden sexo-género, generando para las mujeres la imposibilidad de acceder al mercado laboral y, en muchos casos, al propio espacio público. Incluso se norma el trabajo sexual, dado que las mujeres no tenían otro medio más que la sexualidad de su cuerpo (Federeci, 2014). No sólo existe una transferencia del valor del trabajo al capital, sino que la diferenciación fundada en el género crea una transferencia mayor de valor del trabajo femenino. El concepto de la doble jornada laboral o la triple jornada , acuñado por el feminismo, explicaría cómo el trabajo reproductivo (no reconocido, no pagado), ejecutado principalmente por las mujeres, permite la reprododuccion del trabajo productivo (reconocido y pagado). Las mujeres que habitan Juárez no tienen posibilidad de nego- ciar, por ejemplo, las tareas del hogar, sencillamente porque la mayoría de ellos están constituidos por jefaturas femeninas. En 2003 de cada tres madres, dos son solteras. En 2001, el 56% de las niñas y niños nacidos en Ciudad Juárez fueron registrados como hijas/os de madres solteras, porcentaje muy superior al pro- medio nacional (Pérez, Ballinas, 2003), por tanto, las obligaciones económicas y afectivas que implican a una familia son asumidas de forma unilateral. 8 Estas teorías nos brindan otra respuesta para comprender las desigualdades del capitalismo global en contraposición con la clásica, la teoría que plantea que los paí- ses se desarrollan económicamente mediante el progreso, en un proceso lineal y or- denado de estadios de evolución que culminan con la modernización (casi siempre fincada en la industrialización). Los países subdesarrollados, en vez de experimentar un progreso ineludible hacia el desarrollo y la modernización, están atrapados en una situación de desventaja dentro de una estructura geopolítica.
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